martes, 23 de septiembre de 2014

Viaje a la Bretaña (continuación)

Después de un maravilloso día en la Rochelle y después de una noche de descanso,hacía las 8 de la mañana nos encaminamos a nuestro segundo destino Saint Malo,allí permanecimos durante 4 días,y desde allí mismo hicimos varias excursiones,volviendo cada día al hotel a pernoctar.

Situado en Bretaña, en la costa Esmeralda, Saint-Malo, puerto dotado de una historia tan milenaria como deslumbrante, se ha convertido hoy en una estación balnearia, muy apreciada por el grandioso espectáculo de sus grandes mareas, sus carreras náuticas y sus eventos culturales.

Joya de la preciosa costa Esmeralda, ciudad de corsarios, negociantes y grandes hombres, Saint-Malo inspira el romanticismo. Las mareas de su bahía, de las más importantes de Europa, imponen sueños (¡Y prudencia!) al paseante.
Doy fé que a la velocidad que suben las mareas te dejan perpleja,es cuestión de pocos minutos,ves asombrado como desaparece toda la playa ante tí y a la fortaleza que habiamos pasado caminando por la playa ,está en unos pocos minutos inundada por el agua.
Es una ciudad preciosa y llena de vida que se puede recorrer toda ella rodeando una muralla con vistas maravillosas.


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